Si estás usando una prensa pequeña para aceite de girasol, es probable que ya hayas notado que no todos los lotes producen la misma cantidad de aceite. La buena noticia es que puedes aumentar tu rendimiento hasta un 25% con técnicas simples y bien aplicadas. Aquí te mostramos las tres claves más efectivas basadas en datos reales de usuarios y pruebas industriales.
El 40% del rendimiento total depende del estado inicial del girasol. Según estudios de la Universidad de Córdoba (España), si el contenido de humedad está por encima del 8%, el rendimiento puede caer hasta un 18%. El consejo práctico:
| Estado del grano | Rendimiento estimado (%) |
|---|---|
| Húmedo (>8%) | 62–68% |
| Seco ideal (6–8%) | 75–82% |
| Demasiado seco (<5%) | 70–74% |
La temperatura óptima para prensar girasol es entre 55–65°C. Por debajo de eso, el aceite es más viscoso y difícil de extraer. Por encima, puedes perder calidad sensorial y antioxidantes naturales. Un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia encontró que mantener esta banda reduce el tiempo de prensado en un 20% y mejora la claridad del aceite.
No todas las prensas permiten ajuste manual, pero incluso las automáticas tienen parámetros internos. Si tu máquina tiene control de presión, aplica una presión gradual: comienza a 10 bar, luego aumenta a 15 bar después de 2 minutos. Esto evita que el material se compacte demasiado rápido y permite una extracción más uniforme.
✅ Errores comunes que reducen tu rendimiento:
¿Quieres ver cómo funciona en acción? Nuestra prensa de aceite de girasol incluye sistema de control de temperatura y ajuste progresivo de presión. ¡Con solo seguir estas 3 etapas, obtienes más aceite limpio, natural y listo para usar!
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