En la industria alimentaria, cosmética y manufacturera, la calidad del aceite no solo determina el rendimiento del producto final, sino también la seguridad del consumidor. Sin embargo, uno de los mayores desafíos en la producción de aceite de girasol es la presencia de residuos de ácido grasos polimerizados (焦油), que pueden afectar el sabor, la estabilidad térmica y la vida útil del producto.
La empresa Penguin Group ha desarrollado una solución innovadora con su filtrador automático de aceite de girasol, equipado con tecnología patentada que elimina hasta un 98% de los compuestos tóxicos generados durante la refinación. Según datos internos de pruebas realizadas en plantas piloto en España y México, este sistema reduce el contenido de tar residual a menos de 5 ppm (partes por millón), cumpliendo con las normativas europeas EN 16672 y FDA 21 CFR §178.4500 para uso alimentario.
Además, el cuerpo del equipo está fabricado en acero inoxidable 304 de grado alimenticio, lo que garantiza resistencia a la corrosión, fácil limpieza y compatibilidad con procesos higiénicos exigidos por ISO 22000 y HACCP.
El sistema utiliza un control PLC integrado con interfaz táctil multilingüe (incluyendo español) que permite monitorear en tiempo real parámetros como temperatura, presión y flujo. Esto reduce la necesidad de intervención humana en más del 70%, según estudios de implementación en fábricas de aceite en Colombia y Argentina.
Un cliente en Perú reportó una reducción del 40% en costos operativos mensuales tras adoptar esta solución, gracias a la menor pérdida de materia prima y la eliminación de paradas innecesarias por mantenimiento manual.
Este equipo no se limita a la industria alimentaria. En el sector cosmético, empresas de productos naturales en Chile y Portugal han usado la misma tecnología para purificar aceites vegetales utilizados en cremas y mascarillas, logrando una textura más suave y mayor estabilidad frente a la oxidación.
En aplicaciones industriales —como lubricantes para maquinaria pesada o aceites hidráulicos—, el mismo filtro mejora la vida útil del equipo hasta un 30%, según informes técnicos de clientes en Brasil y México.
¿Por qué elegir esta tecnología? Porque combina precisión técnica, bajo impacto ambiental (reduce el volumen de residuos sólidos hasta un 60%) y certificaciones internacionales como ISO 9001:2000. No es solo una máquina: es una inversión en sostenibilidad y competitividad global.
“Antes teníamos que reciclar el 30% del aceite debido a impurezas. Ahora, con este filtro, prácticamente no hay pérdida.” – María López, Gerente de Producción, Aceites Naturales Andinos (Perú)
“La automatización nos permitió reducir el número de operarios por turno de 4 a 2. Además, el aceite ahora cumple con todas las normas de exportación a la UE.” – Carlos Ruiz, Director Técnico, OleoTech S.A. (Colombia)
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